jueves, 31 de marzo de 2011

Según navegamos por Internet



Con el tiempo, y después de un tiempo ya muy largo de utilizar Internet,  puedo ver que no todos utilizamos este  gran servicio y progreso social para asuntos similares.
Las diferencias, obviamente corresponden a la franja de edad, educación y todas las variables socioculturales que se les ocurra.
Están los que la utilizan para trabajar, estudiar, buscar información.
Los que se contactan con amigos. Los que buscan amigos. Los que espían lo que hacen sus  amigos.
Los que muestran los que tienen a los demás. Las vacaciones costosas que realizan con su familia. El auto nuevo que compraron. El perro nuevo, obvio, de raza, que les salió carísimo.
Y acá entramos  en un terreno delicado. Las psicopatologías de la vida cotidiana y su relación con la red.
Hay quienes solamente utilizan Internet para hostigar a los demás, investigar la vida privada de sus amigos, de sus ex amigos, de sus ex…o buscar histéricamente personas a las que “enamorar”. Buscar obsesivamente información que luego utilizan para infestar los correos privados de sus desgraciados contactos con noticias de dudosas fuentes.
Por otro lado,  los Estados Nacionales, las redes de espionaje,  pueden interceptar el perfil completo de cualquier ignoto ciudadano del mundo, a través de su perfil público en las redes sociales, o  por medio de sus “privados” emails.
O sea que Internet lejos de mejorar o empeorar nuestras vidas, nos hace de “espejo” que refleja lo que somos y como nos vinculamos con el entorno. Y como la sociedad global se vincula con nosotros, claro.
Bastaría saber como usan Internet tus amigos, tus hijos, o tu novio/a para saber realmente que clase de psicopatología padecen. Qué información buscan los Estados Nacionales y para qué, nos aportaría importantes datos acerca de  los proyectos oficiales y “paraoficiales”.  Un Gran Hermano  Glogal, que George Orwell (1)  sólo pudo imaginar con grandes limitaciones. Ni siquiera fue necesaria una dictadura para controlarnos.  Nosotros solos encendemos la Pc.
Hay quienes, por otro lado, seres paranoicos, que ven en el mundo tan solo un espejo que los refleja.
Entonces si  me vieran a mí en Internet, en un  locutorio escribiendo esto, supondrían que soy una mujer casada mandándole un  email  a su amante.
Testifiquen que no es así. Salgan en mi defensa
Y respondan a este post
Saludos!
(1) 1984 sitúa su acción en un Estado totalitario. Como explica O’Brien, el astuto y misterioso miembro de la dirección del partido dominante. La vigilancia despiadada de este Superestado  totalitario ha llegado a apoderarse de la vida y la conciencia de sus súbditos, interviniendo incluso y sobre todo en las esferas más íntimas de los sentimientos humanos. Todo está controlado por la sombría y omnipresente figura del Gran Hermano, el jefe que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo dispone.
www.lecturalia.com/libro/882/1984 - España -

martes, 28 de diciembre de 2010

De Felices Fiestas, Malas Praxis y las Puertas de la Percepción



Las fiestas me dejaron:  los buenos deseos de los buenos amigos, algunos regalitos, un deseo cumplido: una Navidad sin arbolito, una pc a reparar y algunas certezas, entre ellas, que nuestros prejuicios pueden ser tan letales como…un arma blanca, por ejemplo, un mal bisturí de cirujano…o un bisturí ausente, en el peor de los casos.

25 de diciembre. Ciudad de Buenos Aires, Hospital Santojanni, un adolescente, digamos de diecisiete años, llega a la Guardia con una fuerte neuralgia, fiebre. Diagnóstico médico: “borrachera” (a secas).

Dos horas más tarde, la misma Ciudad, Hospital Vélez Sarsfield, otros médicos, otro diagnóstico: Insolación. Respuestas esperables, pienso, después de todo nadie desea trabajar en navidad.

¿Pero que pasaría si en lugar de insolación hubiéramos estado en presencia de un cuadro clínico más comprometido?

Por ejemplo, ¿si al chico le hubieran pegado  en la cabeza con un objeto contundente, digamos una botella, y su malestar  hubiera sido el producto de una hemorragia?

Como todo lo que puede suceder  finalmente sucede, este episodio sucedió.

Y así fué.

Localidad de Parque Leloir, Partido de Moreno, fiesta de egresados, boliche “Cool Site”, 13 de Diciembre del 2010.

Nicolás Collazo, 17 años, es herido por la espalda  con una botella. Después de llamar  (sus amigos) tres veces a la ambulancia, (el sitio no tiene sala de primeros auxilios), y de llegar cuarenta minutos tarde, no recogerlo en el lugar, debiendo Nicolás desplazarse  ciento cincuenta metros, mientras se desangraba. Al llegar al hospital zonal, los médicos se niegan a atenderlo por considerar que padecía una intoxicación (borrachera, otra vez) pasajera. Nicolás  (si repito el nombre es porque necesito recordarlo muchas veces), muere, más tarde en un hospital de la Ciudad.

fuente:
http://www.tn.com.ar/sociedad/126704/moreno-un-joven-recibio-un-botellazo-en-la-cabeza-en-un-boliche-y-murio

Ante esta realidad, imposible, demasiado cruel para ser tolerada, no tengo nada que agregar. Sólo espero que los responsables de mala praxis paguen su culpa.

Pienso, sí, no puedo dejar de hacerlo, que la ciencia, que sigue siendo un milagro para la humanidad, se transforma otras veces, en una limitación insuperable, por cuestiones de clase social, de status…o de letargo intelectual.

Letargo que generalmente nos adormece y, al decir de Huxley, nos clausura las “Puertas de Muro” hacia una percepción del Otro como infinito.

“Pero el hombre que regresa de la Puerta del Muro (1) ya nunca será el mismo que salió por ella. Será más instruído y menos engreído, estará más contento y menos satisfecho de sí mismo, reconocerá su ignorancia más humildemente, pero, al mismo tiempo, estará mejor equipado para comprender la relación de las palabras con las cosas, del razonamiento sistemático con el insondable  Misterio que trata, por siempre jamás, vanamente, de comprender”.

(1) Puerta del Muro: se refiere a las experiencias trascendentales a través de las cuales ampliamos nuestra percepción y con ella nuestra sensibilidad, ver libro.
Libros Clásicos: Las Puertas de la Percepción, Aldous Huxley, Buenos Aires, Sudamericana, 1956

martes, 21 de diciembre de 2010

CONTINÚAN LAS TOMAS....EL FUTURO YA LLEGÓ


En otro lugar, una historia similar.
En otro lugar, una historia similar.

("El futuro ya llegó"...Así cantaba el Indio Solari con los  Redonditos de Ricota)

Debiera haber alcanzado, allá, por los noventa, una mirada fugaz desde arriba, para poder entender que sólo era cuestión de tiempo.

Recuerdo el impacto visual, conceptual, (y emocional) que me causó visitar la casa de unos amigos en un barrio privado  del Tigre por aquella época: barrios muy humildes, asentamientos muy precarios, prácticamente "pegados" a un country con casas cómodas, agradables parques, pileta...

“Son dos mundos, pensé, entonces”.  (Pero no lo eran, claro está). También pensé muchas cosas más, supongo, que ya no recuerdo.

Luego, al  llegar a destino, me vino a la mente aquella frase de la Divina Comedia “De rosas está sembrado el camino al infierno” . Pero faltaba mucho más infierno.

También pensé que  la falta de perspectiva, de programa y etc.  de los partidos  políticos que piensan la política como un espacio social de transformación, hacía imposible en aquel entonces organizar una demanda social constructiva y conciente. Entonces, los militantes,como se decía en la jerga, nos fuimos a pintar la casa. (Alguien  va a entender esto).

No fueron pedazos del Muro de Berlín lo que se nos cayó en la cabeza, como decía, una  militante política (de derecha)  con apellido estremecedor, por aquel entonces. Fue, en cambio,  la certeza de que la sociedad era un mosaico de contextos y situaciones para los cuales no podíamos acertar explicación, enfrentados ideológicamente a un sector de la sociedad, para los que asumir su éxtasis de consumo era todo lo que parecían haber ansiado en su vida. El sueño americano se profundizaba al mismo tiempo que crecía el monstruo de la marginalidad. Pero todavía era un cordero manso y depositario de la lástima de la clase media. (“Pobre gente pobre”). Crecía el trabajo informal, con el aumento de la tercerización, los talleres clandestinos, la trata de personas con diversos fines.

Del robo del  pasacassette pasamos al asalto a mano armada. De la marihuana al paco.

Pero no fue suficiente. Seguimos sin ver. Sin apostar a la educación. A la construcción de  viviendas, al mejoramiento de la salud pública…

Después cortaron las rutas, pero los corrieron. Y a veces hubo muertos. Pero sólo eran marginales. Y ya sabemos que lugar ocupan los marginales en el imaginario social. Un pequeño costado, molesto, olvidable.

Pero ocupar espacios, lo que se dice ocupar con  c  o con k, eso ya era impensable.

Y a pesar de los intentos oficiales, las cifras hablan.

(El  link que sigue nos lleva a  una nota muy esclarecedora al respecto)

http://www.lanacion.com.ar/1335103

Y ahí va otra que me interesó:

http://www.google.com.ar/url?url=http://www.lanacion.com.ar/nota.asp%3Fnota_id%3D1335323&rct=j&sa=X&ei=8pYQTY71CsO88gahoYDGBQ&ved=0CCkQ-AsoAjAA&q=tomas&usg=AFQjCNFrjWNiZOaAdV6axKlZmBE-iiO8Kg&cad=rja

A pesar de los planes sociales sigue habiendo pobres y cada vez más.

“Ahora hay menos pobres”, nos dijeron. Habría  que caminar muy lejos del barrio para poder creer en esto.

Y tal vez eso fue lo que pasó. Siempre me pareció acertada  la iniciativa de entregar planes sociales pero es muy probable que haya faltado un eficaz seguimiento, contextual, de cada familia, barrial, para acompañar el camino desde la dependencia oficial a la independencia económica. No obstante, los planes estatales de asistencia, conllevan cierta eficacia en sí mismos, ya que posibilitan la construcción de un vínculo entre una persona fuera del sistema  al ámbito formal. Pero este es un vínculo que debe fortalecerse y enriquecerse. Si un proyecto social se sostiene en la entrega  de  (digamos) doscientos pesos por mes, entonces no hicimos mucho.

Saludo la sabia decisión del gobierno en no reprimir. Es una apuesta, primero al reconocimiento de la legalidad del conflicto y después a intentar solucionarlo. Es un camino largo y no creo que Duhalde, precisamente, sepa  “como se hace”.

Para terminar, creo que finalmente la política es un tema de escala, de perspectivas y de sueños compartidos.

Somos muchos en Argentina los que estamos dispuestos a trabajar, voluntariamente, por nada,  (no, por nada no, por el futuro de nuestra especie) a caminar y a recorrer barrios, y a prestar oídos, a colaborar desde donde se pueda.

Sólo necesitamos organización y decisión.

Yo, ya tengo las zapatillas puestas.

viernes, 10 de diciembre de 2010

REPRESIÓN EN VILLA SOLDATI. NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL




Históricamente, el derecho a la tierra ha estado relacionado con la fuerza, la violencia, la muerte…casi nunca con negociaciones pacíficas…se me ocurre pensar en Juan de Garay, Julio César, o la campaña al desierto…


Y es que el acceso a la tierra, ya sea para satisfacer necesidades básicas, de alimento, vivienda, y por otro lado, su usurpación con fines imperialistas, se relaciona con la supervivencia en el primer caso, y con el dominio sobre el otro, en el segundo. Quien controla la propiedad del suelo, obviamente controla todo lo demás. Por otro lado, el hombre, históricamente, se ha desplazado en busca de recursos. Así nos constituimos como especie.


Lamentablemente debido a nuestro sistema económico predominante, y no por designio divino, siempre habrá excluidos. De tierra, de vivienda, de recursos en general. De lo contrario, ¿quién haría los peores trabajos en las peores condiciones? La inmigración que llega de los países limítrofes, la cual aumentó en la Ciudad de Buenos Aires desde la década del 90, llegó al páís en el marco de una economía neoliberal que necesitaba flexibilizar las condiciones de trabajo. También para su utilización con fines de trata de personas, en talleres de costura clandestinos y para sus prostíbulos.


Claro que al sistema solo le preocupa la mano de obra mientras está ocupada, no que hace después… No le interesa resolver sus problemas de vivienda, su status sanitario, etc. Tampoco al resto de la sociedad que necesita mucamas, albañiles, prostitutas, y ropa barata.
El “avance villero”, al que le teme el PRO, es una mirada social inquietante de la sociedad. Una mirada de una clase social hacia otra que intenta demonizar la marginalidad, para lucrar con ella, para desentenderse de ella como residuo, y de paso para recortar lo que considera “gastos sociales”.


Una mirada, que por otro lado no debe sorprendernos, dada la trayectoria del gobierno de Macri hasta el momento. Lo que ahora debemos resolver como ciudadanos es que respuesta estructural encaramos como sociedad. Si lo resolvemos al modo europeo y norteamericano, con racismo y salvajismo. O si por el contrario profundizamos las políticas de inclusión social del gobierno nacional.


Incipientes e insuficientes, pero por algo se empieza.


Si lo pensamos en términos de inclusión los extranjeros no existen. Todos somos seres humanos. Y ningún ser humano puede ser considerado ilegal.
Para profundizar este modelo de inclusión, y hace más de un mes, una multitud llenó Plaza de Mayo.


Y antes que nada, en Villa Soldati, hubo tres muertos, y tal vez, se me pasó pero no escuché a ningún responsable político expresar sus condolencias.


Del Gobierno de la Ciudad y del Gobierno Nacional, porque a esta situación, la Ciudad no llegó sola.

jueves, 14 de octubre de 2010

Maradona, ¿”La metáfora argentina”?

La verdad es que no pensaba sentarme a escribir estas cosas, teniendo otras más urgentes que hacer. Tal vez, ocuparme de mi subsistencia. Despúes de todo, solo soy una argentina más, irracional, “primitiva”, que busca soluciones mágicas… y acá sentada escribiendo…
Pero es que ayer, antes de dormirme, (Es que tengo la mala costumbre de buscar algún programa de opinión política por las noches), escucho a un psicoanalista llamado Carlos Pierini, del cual desconozco todo, pero no obstante, no dudo de sus títulos y de sus méritos, hablar de nosotros, los argentinos, como de una extraña tribu, irracional, primitiva, cuyo único objetivo es perseguir líderes que nos solucionen nuestros problemas, mágicamente.(1) Entonces, así, explica como votamos, y en general lo mal que nos va, a nosotros y a otros pueblos igualmente irracionales como los de Venezuela, Nicaragua, seguramente olvidó a Bolivia, entre otros.
También nos compara con los “pueblos sin historia”. ¿Desde qué lugar, pregunto, entiende que existen o existieron pueblos sin historia?. A él y a todos lo que así opinen les recomiendo un buen libro de C. L. Strauss. (”Raza e Historia”. 1999). Si no lo tienen, lo pueden bajar por Internet. En él explica como nuestra perspectiva occidental, etnocéntrica, nos conduce pensar en nuestras civilizaciones, con nuestra idea (ya algo caduca) de progreso, como “históricas” y a las otras como “sin historia”. Es un buen ejercicio intelectual y pensar un poco no hace daño.
¿No es en realidad su incapacidad de pensar o de significar lo diferente que transforma lo incomprensible como irracional? Nuestra lógica no tiene ninguna racionalidad, sencillamente porque no puede comprender lo que nos pasa, nuestros conflictos, nuestras opciones.
Creo que,finalmente, y para resumir, eso es lo que le sucede a Carlos Pierini y a sus aduladores, que, fascinados, le dan espacio por televisión.
Como no pueden explicarnos, nos humillan, con “metáforas”, para explicar porque elegimos un gobierno que tiene una evidente preocupación por los juicios a los responsables de nuestra dictadura militar. Para muchos, esto es oportunismo. Me hubiera gustado, que al menos, por oportunismo, otros gobiernos anteriores, no hubieran optado por leyes conocidas como las “leyes de la impunidad”.
O que lleva adelante planes como la Asignación Universal por hijo que beneficia a 3.684.000 niños de hogares con padres sin empleo. Para algunos será clientelismo, para otros, subsistencia.
¿Por qué cree que nos somos capaces de cuestionar a nuestros políticos, que él llama: “líderes”?, ¿O que el “fracaso argentino en el mundial explica nuestro fracaso como país”? ¿Y cuáles son los países “exitosos” desde su perspectiva?
Me gustaría verlo a este intelectual realizar una defensa de su libro en el auditorio de una de las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, recientemente “tomadas” en defensa de la educación y de un espacio digno donde estudiar , que les explique que todo se entiende porque somos, como país, una metáfora de Maradona.
Que intente convencerlos después de vigilias, amenazas, asambleas diarias, discutir con arquitectos, funcionarios, papás temerosos, y marchas multitudinarias que sus acciones sólo pueden explicarse por la fé en soluciones mágicas.
No es la irracionalidad la que nos explica, es la lucha de clases, Pierini. Una lucha de clases, de opciones y de posiciones, que aún en los tiempos del posmodernismo o de sobremodernismo, de acuerdo a que filósofo leamos, persiste, está viva y sí tiene una explicación histórica, social, y fundamentalmente, lógica. Una lógica que Pierini no puede desentrañar, evidentemente. Y confundido apela a una buena fórmula, utilizando un buen nombre popular: Maradona, que sí algo tiene de mágico es que su sola mención, vende muy bien. Yo que él, me fijaría para que andan usando su nombre….
Tal vez, este tema, no valía la pena los minutos que llevó la redacción de este posteo. Pero es una cuestión de autoestima. Porque sencillamente, creo que los argentinos (este abstracto nacional, pero racional) no nos merecemos semejante juicio de valor que nos desvalorice de ésta manera.

(1) ver: Maradona, la metáfora argentina – Clarín.com
del 7 Oct 2010 …

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LA TELEVISIÓN QUE NOS MIRA…DEMASIADO

“Un recorrido en busca de un mundo diferente que se esconde en nuestras calles…
Hoy las calles son violentas, calientes, imposibles de transitar. Son… calles salvajes. Martin Ciccioli, las recorre para vos, mostrándote cada semana todo lo que ocurre, con los mejores informes. Porque si pasa en las calles, pasa en Calles Salvajes”.
Sábado a la noche, pasadas las diez, de nuevo prendo la tele, sintonizo un programa ya empezado, que no sabía que existía, con un conductor que tampoco conocía. Seguramente ví algo parecido muchas veces, tal vez demasiadas. Intento no obstante, el malhumor que me producen este tipo de programas, prestar atención. El especial se titula “Territorio Retiro”.
El periodista, como un perspicaz antropólogo social, delimita el territorio que nos muestra. Lo hace de una manera tal que creeremos que su cámara son nuestros ojos y su camino, nuestros pasos y hace lo que nosotros, algunos por pudor y otros por respeto, no haríamos.
Le preguntará al adicto porque se droga, al cuidador de coches, por qué y desde cuando lo hace. No importa que ellos pidan por favor no salir en cámaras. El sujeto exótico, peligroso, debe ser mostrado para nosotros. Ingresa a la villa 31, sigue averiguando. Hace primer plano de sus sujetos. Hay un grupo de mujeres que entra a hacer turismo y me parece que algo más. Una de ellas se saca una foto con el periodista y se queda charlando con uno de los entrevistados.
A estas alturas me pregunto si es tan peligrosa la villa 31, como nos cuentan.
Pero, ¿ Por qué, este periodista puede entrar así, probablemente, sin permiso, a territorio ajeno, a cualquier casa precaria, entrevistar a cualquier persona y tomarse la libertad de indagar acerca de sus elecciones y posibilidades?
La respuesta que se me ocurre, es que lo hace porque puede. Porque no está ingresando a un barrio privado, porque no hay nada privado allí. Sí, la gente tiene objetos que puede comprar porque la mayoria, trabaja, pero eso, no obstante auque le permita su uso y posesión, no los transforma en propietarios. Porque viven ilegalmente en un lugar que no compraron y están todos sospechados de actividades ilegales o por lo menos, despreciables.

Y si no existe propiedad privada, no existe privacidad. No me imagino entrando a un country elegante, golpear alguna bonita puerta, y preguntarle a su dueño si se droga, si maltrata a su esposa o si bebió demasiado. Estaría delinquiendo por violar su propiedad, privada.
Pero nuestro periodista no es un delincuente, porque sus sujetos no tienen nada que nada que preservar, que sea considerado como propio por la sociedad.
Puede, que, antes de ingresar hubieran pedido permiso, o hasta les hubieran ofrecido alguna contribución. Pero la evidente desigualdad de la relación, invalida todo acuerdo.
En este mundo posmoderno se puede hacer muchas cosas con la identidad: preservarla, ocultarla, cambiarla, venderla. Pero primero hay que tener una.
Lo que nos dicen, subterráneamente estos programas de televisión, es que ellos tienen un poder tan inmenso que pueden arrebatar por pocos pesos o sin ellos, algo que todos deberíamos tener por derecho. Identidad, mundo interior.
La chica que rogaba no salir en cámara porque “no quería que su familia la viera así”, tal vez pensó que tenía algo parecido antes de que llegaran las cámaras.
Un repaso por la filosofia no viene mal.
Foucalt nos concibe a los ciudadanos modernos no con garantías sino como sujetos objetivables, puros objetos, donde la individualidad es producto de un efecto del Poder sobre el cuerpo y atravesado por un saber producido por otros. (1)
Ya sabemos quienes son los portadores de poder en éste caso y que saber producen, para nosotros.

Pero, la complejidad de nuestra sociedad, merece al menos otra mirada, que por lo menos vale la pena discutir.
Esto también es la villa 31.



(1) Foucault, Michel. “Vigilar y castigar”. S. XXI, México, 1980

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