martes, 28 de diciembre de 2010

De Felices Fiestas, Malas Praxis y las Puertas de la Percepción



Las fiestas me dejaron:  los buenos deseos de los buenos amigos, algunos regalitos, un deseo cumplido: una Navidad sin arbolito, una pc a reparar y algunas certezas, entre ellas, que nuestros prejuicios pueden ser tan letales como…un arma blanca, por ejemplo, un mal bisturí de cirujano…o un bisturí ausente, en el peor de los casos.

25 de diciembre. Ciudad de Buenos Aires, Hospital Santojanni, un adolescente, digamos de diecisiete años, llega a la Guardia con una fuerte neuralgia, fiebre. Diagnóstico médico: “borrachera” (a secas).

Dos horas más tarde, la misma Ciudad, Hospital Vélez Sarsfield, otros médicos, otro diagnóstico: Insolación. Respuestas esperables, pienso, después de todo nadie desea trabajar en navidad.

¿Pero que pasaría si en lugar de insolación hubiéramos estado en presencia de un cuadro clínico más comprometido?

Por ejemplo, ¿si al chico le hubieran pegado  en la cabeza con un objeto contundente, digamos una botella, y su malestar  hubiera sido el producto de una hemorragia?

Como todo lo que puede suceder  finalmente sucede, este episodio sucedió.

Y así fué.

Localidad de Parque Leloir, Partido de Moreno, fiesta de egresados, boliche “Cool Site”, 13 de Diciembre del 2010.

Nicolás Collazo, 17 años, es herido por la espalda  con una botella. Después de llamar  (sus amigos) tres veces a la ambulancia, (el sitio no tiene sala de primeros auxilios), y de llegar cuarenta minutos tarde, no recogerlo en el lugar, debiendo Nicolás desplazarse  ciento cincuenta metros, mientras se desangraba. Al llegar al hospital zonal, los médicos se niegan a atenderlo por considerar que padecía una intoxicación (borrachera, otra vez) pasajera. Nicolás  (si repito el nombre es porque necesito recordarlo muchas veces), muere, más tarde en un hospital de la Ciudad.

fuente:
http://www.tn.com.ar/sociedad/126704/moreno-un-joven-recibio-un-botellazo-en-la-cabeza-en-un-boliche-y-murio

Ante esta realidad, imposible, demasiado cruel para ser tolerada, no tengo nada que agregar. Sólo espero que los responsables de mala praxis paguen su culpa.

Pienso, sí, no puedo dejar de hacerlo, que la ciencia, que sigue siendo un milagro para la humanidad, se transforma otras veces, en una limitación insuperable, por cuestiones de clase social, de status…o de letargo intelectual.

Letargo que generalmente nos adormece y, al decir de Huxley, nos clausura las “Puertas de Muro” hacia una percepción del Otro como infinito.

“Pero el hombre que regresa de la Puerta del Muro (1) ya nunca será el mismo que salió por ella. Será más instruído y menos engreído, estará más contento y menos satisfecho de sí mismo, reconocerá su ignorancia más humildemente, pero, al mismo tiempo, estará mejor equipado para comprender la relación de las palabras con las cosas, del razonamiento sistemático con el insondable  Misterio que trata, por siempre jamás, vanamente, de comprender”.

(1) Puerta del Muro: se refiere a las experiencias trascendentales a través de las cuales ampliamos nuestra percepción y con ella nuestra sensibilidad, ver libro.
Libros Clásicos: Las Puertas de la Percepción, Aldous Huxley, Buenos Aires, Sudamericana, 1956

martes, 21 de diciembre de 2010

CONTINÚAN LAS TOMAS....EL FUTURO YA LLEGÓ


En otro lugar, una historia similar.
En otro lugar, una historia similar.

("El futuro ya llegó"...Así cantaba el Indio Solari con los  Redonditos de Ricota)

Debiera haber alcanzado, allá, por los noventa, una mirada fugaz desde arriba, para poder entender que sólo era cuestión de tiempo.

Recuerdo el impacto visual, conceptual, (y emocional) que me causó visitar la casa de unos amigos en un barrio privado  del Tigre por aquella época: barrios muy humildes, asentamientos muy precarios, prácticamente "pegados" a un country con casas cómodas, agradables parques, pileta...

“Son dos mundos, pensé, entonces”.  (Pero no lo eran, claro está). También pensé muchas cosas más, supongo, que ya no recuerdo.

Luego, al  llegar a destino, me vino a la mente aquella frase de la Divina Comedia “De rosas está sembrado el camino al infierno” . Pero faltaba mucho más infierno.

También pensé que  la falta de perspectiva, de programa y etc.  de los partidos  políticos que piensan la política como un espacio social de transformación, hacía imposible en aquel entonces organizar una demanda social constructiva y conciente. Entonces, los militantes,como se decía en la jerga, nos fuimos a pintar la casa. (Alguien  va a entender esto).

No fueron pedazos del Muro de Berlín lo que se nos cayó en la cabeza, como decía, una  militante política (de derecha)  con apellido estremecedor, por aquel entonces. Fue, en cambio,  la certeza de que la sociedad era un mosaico de contextos y situaciones para los cuales no podíamos acertar explicación, enfrentados ideológicamente a un sector de la sociedad, para los que asumir su éxtasis de consumo era todo lo que parecían haber ansiado en su vida. El sueño americano se profundizaba al mismo tiempo que crecía el monstruo de la marginalidad. Pero todavía era un cordero manso y depositario de la lástima de la clase media. (“Pobre gente pobre”). Crecía el trabajo informal, con el aumento de la tercerización, los talleres clandestinos, la trata de personas con diversos fines.

Del robo del  pasacassette pasamos al asalto a mano armada. De la marihuana al paco.

Pero no fue suficiente. Seguimos sin ver. Sin apostar a la educación. A la construcción de  viviendas, al mejoramiento de la salud pública…

Después cortaron las rutas, pero los corrieron. Y a veces hubo muertos. Pero sólo eran marginales. Y ya sabemos que lugar ocupan los marginales en el imaginario social. Un pequeño costado, molesto, olvidable.

Pero ocupar espacios, lo que se dice ocupar con  c  o con k, eso ya era impensable.

Y a pesar de los intentos oficiales, las cifras hablan.

(El  link que sigue nos lleva a  una nota muy esclarecedora al respecto)

http://www.lanacion.com.ar/1335103

Y ahí va otra que me interesó:

http://www.google.com.ar/url?url=http://www.lanacion.com.ar/nota.asp%3Fnota_id%3D1335323&rct=j&sa=X&ei=8pYQTY71CsO88gahoYDGBQ&ved=0CCkQ-AsoAjAA&q=tomas&usg=AFQjCNFrjWNiZOaAdV6axKlZmBE-iiO8Kg&cad=rja

A pesar de los planes sociales sigue habiendo pobres y cada vez más.

“Ahora hay menos pobres”, nos dijeron. Habría  que caminar muy lejos del barrio para poder creer en esto.

Y tal vez eso fue lo que pasó. Siempre me pareció acertada  la iniciativa de entregar planes sociales pero es muy probable que haya faltado un eficaz seguimiento, contextual, de cada familia, barrial, para acompañar el camino desde la dependencia oficial a la independencia económica. No obstante, los planes estatales de asistencia, conllevan cierta eficacia en sí mismos, ya que posibilitan la construcción de un vínculo entre una persona fuera del sistema  al ámbito formal. Pero este es un vínculo que debe fortalecerse y enriquecerse. Si un proyecto social se sostiene en la entrega  de  (digamos) doscientos pesos por mes, entonces no hicimos mucho.

Saludo la sabia decisión del gobierno en no reprimir. Es una apuesta, primero al reconocimiento de la legalidad del conflicto y después a intentar solucionarlo. Es un camino largo y no creo que Duhalde, precisamente, sepa  “como se hace”.

Para terminar, creo que finalmente la política es un tema de escala, de perspectivas y de sueños compartidos.

Somos muchos en Argentina los que estamos dispuestos a trabajar, voluntariamente, por nada,  (no, por nada no, por el futuro de nuestra especie) a caminar y a recorrer barrios, y a prestar oídos, a colaborar desde donde se pueda.

Sólo necesitamos organización y decisión.

Yo, ya tengo las zapatillas puestas.

viernes, 10 de diciembre de 2010

REPRESIÓN EN VILLA SOLDATI. NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL




Históricamente, el derecho a la tierra ha estado relacionado con la fuerza, la violencia, la muerte…casi nunca con negociaciones pacíficas…se me ocurre pensar en Juan de Garay, Julio César, o la campaña al desierto…


Y es que el acceso a la tierra, ya sea para satisfacer necesidades básicas, de alimento, vivienda, y por otro lado, su usurpación con fines imperialistas, se relaciona con la supervivencia en el primer caso, y con el dominio sobre el otro, en el segundo. Quien controla la propiedad del suelo, obviamente controla todo lo demás. Por otro lado, el hombre, históricamente, se ha desplazado en busca de recursos. Así nos constituimos como especie.


Lamentablemente debido a nuestro sistema económico predominante, y no por designio divino, siempre habrá excluidos. De tierra, de vivienda, de recursos en general. De lo contrario, ¿quién haría los peores trabajos en las peores condiciones? La inmigración que llega de los países limítrofes, la cual aumentó en la Ciudad de Buenos Aires desde la década del 90, llegó al páís en el marco de una economía neoliberal que necesitaba flexibilizar las condiciones de trabajo. También para su utilización con fines de trata de personas, en talleres de costura clandestinos y para sus prostíbulos.


Claro que al sistema solo le preocupa la mano de obra mientras está ocupada, no que hace después… No le interesa resolver sus problemas de vivienda, su status sanitario, etc. Tampoco al resto de la sociedad que necesita mucamas, albañiles, prostitutas, y ropa barata.
El “avance villero”, al que le teme el PRO, es una mirada social inquietante de la sociedad. Una mirada de una clase social hacia otra que intenta demonizar la marginalidad, para lucrar con ella, para desentenderse de ella como residuo, y de paso para recortar lo que considera “gastos sociales”.


Una mirada, que por otro lado no debe sorprendernos, dada la trayectoria del gobierno de Macri hasta el momento. Lo que ahora debemos resolver como ciudadanos es que respuesta estructural encaramos como sociedad. Si lo resolvemos al modo europeo y norteamericano, con racismo y salvajismo. O si por el contrario profundizamos las políticas de inclusión social del gobierno nacional.


Incipientes e insuficientes, pero por algo se empieza.


Si lo pensamos en términos de inclusión los extranjeros no existen. Todos somos seres humanos. Y ningún ser humano puede ser considerado ilegal.
Para profundizar este modelo de inclusión, y hace más de un mes, una multitud llenó Plaza de Mayo.


Y antes que nada, en Villa Soldati, hubo tres muertos, y tal vez, se me pasó pero no escuché a ningún responsable político expresar sus condolencias.


Del Gobierno de la Ciudad y del Gobierno Nacional, porque a esta situación, la Ciudad no llegó sola.